Empecé a viajar un día que sentí la necesitad de salir corriendo de la vida diaria… la realidad en ese instante de mi vida no me resultaba grata. Siendo honesta, la distracción sólo fue temporal, porque a fin de cuentas regresé y continúe en el mismo lugar. Lo rescatable de la huida fue que desde el instante en que pisé por primera vez un suelo ajeno algo en mi interior se despertó. LAST_UPDATED2
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